La (no) rendición
A veces se pierde el rumbo, la rutina aburre, y los objetivos, tus sueños, se ven más borrosos de lo que deberían, los que se han sentido agobiados saben de lo que hablo.
Y empiezas a patalear, tratando de no ahogarte, pero algo te dice en el fondo que lo que se viene no es bueno.
Es penoso ver como algo consume tu vida, limita las posibilidades y no puedes hacer nada, tu muerte mental, en vivo y en directo, en cadena nacional, pero mientras el mundo infle el pecho por tí, no parece importarte.
Últimamente la angustia de no ser dueños de nuestras vidas nos ha llevado a conversar largas horas acerca de la inmortalidad del cangrejo, de lo infelices que somos aparentemente, pero en realidad es el modo de vivir que conocemos, en calma y relajados nos sentiríamos extraños.
Últimamente también he pensado en el daño que le hice, en lo poco sútil y atinada, en lo fría... autocrítica hay, razones no muchas, supongo que los arrebatos son parte de mí, si me asfixio estiro los brazos y empiezo a botar las torres de cartas, bellas, pero débiles.
Y bueno, ya elegiste jugar, ahora levanta la frente y sin llorar, rendirte no es posibilidad, o ganas, o pierdes, pero si pierdes, pierdes con dignidad, como en el ajedrez, como dice siempre mi viejo, te conté¿?, mi viejo juega ajedrez, es seco, es inteligente, es un ídolo, y que es la vida sino un tablero de ajedrez, apasionante, desafiante, con reinas y reyes que persigues todo el rato jajaja, sí, es como la vida.
ps: abrazos Nico me quedé preocupada con nuestra conversación, pero te entiendo por que me pasa a cada rato, te aprecio montones y dale que de verdad teni el abogado a flor de piel y aunque tu partido no me guste, la discusión cool y tus buenas canciones se valoran.
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